Vivian Vargas


Lo que más me llama la atención es pintar rostros: intentar contar una historia sin nombres y sin contexto, dejar que cada quién llene los vacíos. El trazo “garigoleado” de mis dibujos es una respuesta al orden tan calculado de nuestra vida diaria, donde olvidamos que no todo tiene que ser perfecto para tener sentido. Para mí el arte es una búsqueda. Es un regalo de Dios para poder externalizar lo hermoso y lo difícil de la vida, para darnos cuenta de que todos gozamos, sufrimos, aprendemos y sobretodo, buscamos.